Octubre, nuestro mes favorito para luchar

No me parece coincidencia que octubre sea el mes de la lucha contra el cáncer de mama, en un mes que históricamente representa la lucha constante de las mujeres, hace 64 años para ser reconocidas y poder votar, y hoy luchando por sobrevivir a una de las enfermedades más mortales de las últimas décadas , el cáncer de mama.

Según el INCAN en México mueren a diario 15 mujeres a causa del cáncer de mama, 20 mil casos nuevos se diagnostican anualmente y el 70% de ellos en etapas avanzadas, lo que representa menor probabilidad de éxito para vencer la enfermedad.

El número de casos nuevos que se presentan cada año van en incremento paulatinamente, siendo impostergables el control de los factores de riesgos conocidos, tal como el género, los antecedentes familiares y el origen étnico. El nivel socioeconómico representa también una desventaja para las mujeres que se enfrentan a esta enfermedad, ya que la infraestructura hospitalaria y de tratamiento para este tipo de enfermedades resulta insuficiente en comparación al número de enfermas que existen en el país.

Mi columna debía quedarse hasta el punto anterior, concluir y lanzar un mensaje de cuidado y prevención, el clásico “speech” que los comerciales de instituciones de gobierno lanzan cada año en el marco del día mundial contra esta enfermedad, los monumentos en rosa y moñitos de la misma tonalidad en cualquier rincón donde mires.

Pero esta columna va más allá, va por las guerreras que cambian lágrimas por bailes, las que el diagnostico les rompió la madre (de verdad lo digo , se las rompió) , pero que después de llorar, uno , dos , tres días, salieron a pisar el mundo , a tomar fuerzas de donde nadie sabe y encarar la realidad, un tratamiento doloroso, cansado y que en muchos casos puede no funcionar, se despidieron de su preciosa melena y en otras ocasiones de un seno o incluso de los dos, se pelearon con el espejo y poco después se reconciliaron al darse cuenta que seguían tan guapas como siempre, y yo diría como nunca, y que esta vez la mal estereotipada “belleza” se trataba de su espíritu y no de su semblante, y nos regalaron risas y nos las siguen regalando, que a veces hasta pensamos que el cáncer no existe en ellas.

Y ¿por qué la analogía?, ¿porque comparar la lucha por el sufragio, que la batalla que hoy vive cada mujer diagnosticada?, la respuesta es fácil , porque el espíritu es el mismo, porque el anhelo de existir es equiparable en las dos luchas, por que lamentablemente los factores socioeconómicos siguen siendo indispensables para sobrevivir en ambas causas, pero el argumento más importante es que en las dos historias,  son mujeres, miles de ellas, escribiendo su propia historia y desafiando sus propios miedos, demostrándole al mundo, que hace 64 años y hoy, seguimos tan fuertes, tan decididas , tan mujeres, tan libres.

Aquí viene el speech anhelado:

“si eres mujer y no estas enferma apoya y abraza a la que si lo esté,

si eres gobierno genera políticas públicas efectivas para que mueran menos mujeres por esta enfermedad,

y si eres guerrera de este mal, rómpele su madre, el empezó;

desde aquí te abrazo, te aplaudo y hago oración por ti.

  • Jimena Berthely Durruty

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Movimiento Ciudadano Michoacán