Las instituciones deberían trabajar por la seguridad y justicia del país

Las instituciones deberían trabajar por la seguridad y justicia del país

En los últimos años, los mexicanos hemos sido testigos de la peor generación de políticos en la historia. Donde la corrupción y la impunidad han sido el logo de su bandera, una generación de criminales emergidos en su mayoría de un partido cuyo nombre es igual de incongruente que sus acciones, sí, me refiero a ese PRI que tanto daño nos ha hecho, ese del mismo que surgió el actual Presidente de la República y cuyas acciones de gobierno son más anticonstitucionales que nada, y cuya ingobernabilidad por su incompetencia ha llevado a ser de México un país sin rumbo, donde frente a las elecciones que se avecinan no sólo ha postulado a su propio candidato, sino además ha metido las manos en el proceso electoral interviniendo con las Instituciones que deberían estar trabajando por la seguridad y justicia del país, tal como la PGR.

Me refiero al suceso ocurrido hace unos días donde la PGR difundió un vídeo del candidato presidencial por la Coalición “Por México Al Frente” Ricardo Anaya Cortés, con cámaras de la Subprocuraduría Especializada de Investigación de delincuencia organizada, donde el candidato presuntamente ofende a un fiscal utilizando un lenguaje soez, cuando acudió a entregar un escrito sobre el supuesto lavado de dinero que se le atribuía, de tal manera que el vídeo fue difundido por la PGR con la justificación más incoherente posible, pues según esta Institución que debería estarse preocupando por investigar casos de delitos de delincuencia organizada, difundieron el video porque era de interés de los medios, así de irrisoria la respuesta de esta autoridad.

Aquí hay dos detalles; el primero, es que no se trata de defender al candidato a la Presidencia de la República por la supuesta agresión a la autoridad, que además la Suprema Corte de Justicia de la Nación hace no mucho tiempo atrás ya había resuelto que no es un delito ni agravio ofender a la autoridad, así que para empezar no existe más que la carga moral al candidato, pues más allá de esa posible ofensa está algo más transcendental, que es el segundo detalle; ¿Qué hace una División de Investigación de Delincuencia Organizada exponiendo esta clase de vídeos y no dedicándose a lo que su nombre dice?. Más claro no está que este tipo de acciones sólo ventilan la ineficacia y sobre todo incompetencia de nuestras agencias de investigación y autoridades federales, que están más preocupadas por cuidar cada palabra que sale de la boca de alguno de sus contrincantes para de esa manera atacarlos, y menos interesados por hacer la labor por la que aún están designados a realizar antes de que se les termine su chamba en este año, porque al paso que van sólo se autodestruyen, ventilando su incapacidad para gobernar, para mantener a un país seguro y para mejorar las condiciones de vida de sus ciudadanos.

Lo peor es que se les olvida, que frente a esos pequeños errores como el de la agresión verbal, que ni siquiera fue algo que se considera de alguna manera grave y que como seres humanos estamos propensos a cometer, rebasa por mucho la corrupción de la actual administración del país, los malos gobiernos Priistas de los diversos Estados donde muchos gobernadores ya han caído por el peso de la ley y sobre todo esa ineptitud de manejar las Instituciones a su antojo, incluso para fines electorales.

Es tanto el cinismo del PRI que olvidan los tantos casos de corrupción que día a día salen a la luz, y como ejemplo está uno de los más graves y recientes, que es el desvío de $1,300,000,000 de pesos en Sedesol  y Sedatu durante la administración de la titular, Rosario Robles, un caso que como mexicanos sí nos interesa, y sobre todo nos corresponde saber dónde está ese dinero y aún mejor, que se regrese y que la y los culpables paguen por este enorme fraude. Casos como ese, como el de la Casa Blanca, Ayotzinapa, la falsa Cruzada contra el hambre y muchos casos más, de los que se debería encargar la PGR si lo que quiere es actuar sobre verdaderas irregularidades y delitos de tipo políticos.

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Movimiento Ciudadano Michoacán