LA DISCRIMINACIÓN A PERSONAS CON DISCAPACIDAD DENTRO DE LA CULTURA MICHOACANA

Las dificultades que enfrentan quienes padecen limitaciones físicas son innumerables. Sin embargo, libran día tras día la batalla de la supervivencia enfrentándose a la discriminación y al incumplimiento de las leyes que amparan sus derechos.

Al circular por cualquier ciudad del país, incluyendo nuestra ciudad capital Morelia, es común ver en las calles a personas con alguna limitación física: gente en silla de ruedas, en muletas, con bastón o perros guía. La situación en que se encuentran es diversa: desde personas sin hogar, hasta comerciantes que ejercen su actividad en la vía pública, pero para darnos una idea más acertada de las personas que en México se encuentran con alguna discapacidad es fundamental decir que de acuerdo con datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) “en México hay cinco millones 739 mil 270 personas con discapacidad”, es decir, poco más del cinco por ciento de la población mexicana, una cifra que nos deja ver que las personas que se encuentran con algún estado de discapacidad ocupan gran parte de la sociedad mexicana, y no se diga en nuestro Estado Michoacán.

Ante esta problemática, las dinámicas sociales mexicanas se caracterizan por la gran cantidad de barreras que limitan la inclusión de este sector de la población en las actividades colectivas.

Si bien es cierto que existen leyes tanto de fomento al empleo para personas con discapacidades y para la inclusión social, también es cierto que más allá de que estén vigentes no son aplicadas y esto genera que no garanticen una mejor calidad de vida como ellos merecen al igual que la mayoría de los ciudadanos y es ahí donde radica la mayor problemática.

Las mismas Instituciones y quienes forman parte de ellas no están preparadas para atender y sobre todo entender esta problemática, incluso no logran comprender que no sólo existe discapacidad física, sino también mental, o alguna física y/o mental que no se ve a simple vista, provocando arbitrariedades por parte de la autoridad al toparse con alguna persona que padece alguna de ellas. Basta ver que diariamente se comete por lo menos un acto de discriminación a estas personas, y sé que al menos uno de los lectores se ha percatado de ello, y para hacerlo más simple me limitaré a dar algunos ejemplos que podemos encontrar en nuestra ciudad capital Morelia.

Primer ejemplo: El trasporte público. No se encuentra adecuado para trasportar a alguien con silla de ruedas, ni tampoco a personas que padecen de ceguera y sus únicos ojos son un perro guía, esto es algo que debe cambiar en una ciudad que en muchos aspectos más se encuentra “modernizada” y donde las autoridades están obligadas a actuar al respecto.

Segundo ejemplo: Accesos a teatros, hospitales, escuelas y Universidades con escaleras: Es un grave error que las instituciones principalmente educativas, a cargo del Estado limiten la educación a estas personas por el simple hecho de no estar adecuadas para recibirlas y darles facilidad en su movilidad a través de estos espacios. No se diga en los hospitales que son necesarios y que más que nada ahí se debe cubrir este rubro, no dejando de lado la exclusión que sucede en lugares de recreación y entretenimiento.

Bastará con un ejemplo más para no alargarme tanto: El bullying generado desde la infancia a personas con discapacidad, un problema grandísimo en nuestro país parte de la cultura arraigada que debe de cambiar por completo.

Concluyo que nos falta inclusión social; carecemos de valores para incluir a estas personas en la vida diaria y sobre todo nos falta una mayor cultura y promoción de estos valores en casa, en la escuela y sobre todo comenzando con nosotros mismos. Además de exigir a las autoridades que más allá de crear leyes al respecto se vele por el uso restricto y práctica de las vigentes y sobre todo se fomente  invitar a la sociedad a la inclusión de estas personas.

Para terminar, felicito a todas las empresas, instituciones, organizaciones civiles y ciudadanos de a pie que incluyen en sus negocios personas con alguna discapacidad, que ayudan de alguna manera a las mismas y sobre todo que los ven tal y como son, como ciudadanos normales y que merecen mejor calidad de vida como los que no tenemos alguna discapacidad.

About The Author

Movimiento Ciudadano Michoacán